Posturas invertidas de yoga: ver el mundo al revés

¿Te atreves a ver el mundo al revés? Las asanas o posturas invertidas en yoga, son las que se invierte todo nuestro cuerpo, quedando abajo la cabeza y arriba los pies. También se pueden incluir dentro del grupo las asanas semi invertidas como el arado. Hoy vamos a conocer cuáles son y qué beneficios aportan.

Beneficios de las posturas invertidas

1. Fortalecen las cervicales: todas las posturas invertidas fortalecen las cervicales, aumentan la irrigación del cráneo, equilibran el sistema hormonal y aportan mucha armonía.

2. Mejoran la circulación de la sangre: además, mejoran la circulación de la sangre y alivian las presiones en las piernas ya que dejamos de apoyar todo el peso de nuestro cuerpo en ellas, para apoyarlo en nuestros hombros, brazos o cabeza (dependiendo de la postura).

3. Ayudan al sueño: también se trata de posturas que tonifican el sistema glandular, colaboran en la concentración y son muy recomendables para mejorar la calidad del sueño.

4. Tienen un efecto drenaje sobre los órganos pélvicos: por último, deciros que las invertidas tienen un efecto de drenaje sobre los órganos pélvicos y abdominales muy grande.

5. Aportan estabilidad emocional: son posturas recuperadoras, que aportan mucho equilibrio mental, estabilidad emocional y vitalidad.

Cuáles son las posturas invertidas

A mí en especial, me encantan este tipo de asanas, ya que implican toda mi confianza. Normalmente, la gente prefiere no practicarlas o hacerlo del modo más sencillo posible por miedo a perder su equilibrio y estabilidad. Las posturas invertidas demuestran la capacidad de sentirte libre e invertir tu cuerpo, por lo que aparte de liberación, conlleva mucha seguridad en uno mismo. A continuación voy a recomendarte que pruebes estas tres posturas.

1. Postura de la cabeza (Sirsasana)

Esta postura produce un profundo efecto en el cerebro debido a una abundante circulación sanguínea que es generada por la fuerza gravitatoria. El hecho de mantener el cuerpo invertido, hace que la sangre venosa vuelva al corazón aprovechando la fuerza de la gravedad y esto genera un descanso al corazón, así como también la reducción de las várices. Al mismo tiempo, la zona abdominal  descansa.

Beneficios de la postura sobre la cabeza

– Estimula la circulación.

– Calma el sistema nervioso.

– Nutre las células cerebrales.

– Equilibra el sistema digestivo y hormonal.

– Fortalece los músculos de la espalda.

– Tonifica la zona de las cervicales.

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Consejos para hacer sirsasana

1. Si es la primera vez que practicas Sirsasana, te aconsejo que lo hagas bajo la guía de un profesor. No vayas con temores y no añadas tensiones innecesarias, pero respeta tus límites y tus esfuerzos.

2. No pongas nunca un soporte debajo de tu cabeza (cojines, mantas…) ya que podrías caerte y lesionarte el cuello.

3. Para compensar la postura sobre la cabeza, mantente en la postura del niño, estirad@ encima de tus rodillas.

2. Postura de la vela (Sarvangasana)

La postura de la vela es una postura esencial del yoga y una de las que aporta mayores beneficios al cuerpo y a la mente. La posición invertida sumada a la presión que ejercemos sobre el cuello, provoca una mayor irrigación de sangre hacia las glándulas tiroides y las mantiene sanas. En general, gracias a la posición invertida del cuerpo, la circulación sanguínea, al igual que todas las invertidas, se ve favorecida.

Beneficios de la postura de la vela

– Mejora la circulación de la sangre.

– Beneficiosa para las varices o hemorroides.

– Los órganos abdominales se descongestionan.

– Alivio del estreñimiento, trastornos de próstata, desplazamientos uterinos, gastritis, etc.

– Calma los dolores de cabeza.

– Mejora los resfriados y favorece la respiración abdominal.

– Fortalece los músculos de la espalda.

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Consejos para hacer sarvangasana

1. Antes de elevar tus piernas hacia arriba, lleva tu barbilla hacia el pecho para estirar las vértebras cervicales.

2. Trata de NO separar tus piernas cuando las lleves hacia arriba.

3. El movimiento realizado para conseguir la postura final, debe ser armonioso y lento. 4. No hagas tirones si ves que no puedes llevar tus piernas hacia arriba, o no bajes de repente hacia abajo porque no puedes aguantar más. Debes salir de la postura del mismo modo en el que entraste.

4. Para compensar la postura de la vela, quédate con las piernas dobladas mirando hacia arriba, con las rodillas en el pecho y abrázatelas.

Por último, te aconsejo que no la hagas si tienes lesiones en alguna vértebra, hernias de hiato, glaucoma, sinusitis o afecciones cerebrales.

3. Postura invertida sobre los antebrazos (Pincha Mayurasana)

Pincha Mayurasana, se trata de una postura de nivel avanzado, por lo que si eres principiante, te aconsejo que no la pruebes aún. Requiere fuerza en los brazos y en los hombros, así que si tu objetivo es esta postura, antes debes practicar con otras posturas que requieran menos esfuerzo físico.

Beneficios de la postura invertida sobre los antebrazos

– Fortalece los brazos, hombros, abdomen y espalda.

– Gran postura para desafiar tu sensación de equilibrio.

– Calma el sistema nervioso.

– Mejora la circulación sanguínea.

postura invertida de yoga

Consejos para hacer Pincha Mayurasana

1. Si es la primera vez que practicas Pincha Mayurasana, te aconsejo que lo hagas bajo la guía de un profesor. No vayas con temores y no añadas tensiones innecesarias, pero respeta tus límites y tus esfuerzos.

2. Coloca un ladrillo de yoga entre tus brazos, ya que cuando eleves tus piernas y lleves todo el peso sobre tus antebrazos, tienden a abrirse. De esta forma, los mantendrás paralelos. Si no tienes un ladrillo, puedes colocarte un libro del tamaño de un ladrillo o si tienes cinta de yoga, atarte los brazos para mantener la obertura al mismo nivel.

3. Para compensar la postura sobre la cabeza, mantente en la postura del niño, estirad@ encima de tus rodillas.

Si ya has intentado una de estas tres posturas invertidas pero no logras mantenerte arriba, no desesperes. Ten paciencia, sé cariños@ contigo y prueba primero a sujetarte en una pared. Ve jugando, dejando primero un pie, luego el otro y después los dos. Es solamente cuestión de concentración, práctica y seguridad.

¿Llevas un tiempo practicando y quieres probar posturas que supongan un pequeño reto para ti? ¡Prueba con estas tres y cuéntame tu experiencia!

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